Hoy me he levantado dispuesta a hacer galletas.
Sí.
Decidida.
He abierto los ojos y he pensado: "Hoy voy a hornear galletas y luego decorarlas con glasa".
A continuación me he girado en la cama dispuesta a levantarme y... ¡¡¡¡arghhhhhhhhhhhhhhh!!!! La he visto.
Sí. Allí estaba... ¡¡La pila de ropa por planchar!!
He intentado desviar la mirada, hacer como que no la veía pero... ¡¡subía más de un metro por encima de la cómoda donde la apoyo!!
Ufff... Alma. Respira.
Intentando mantener la calma, me he dicho a mi misma que, al fin y al cabo, tras planchar aún tendría tiempo de hacer galletas.
Tres horas más tarde, sudando como un pollito (¡¡odio planchar en verano!!), me he dado cuenta de que:
- He de planchar más a menudo.
- He de comprar ropa que no necesite plancha.
- He de esconder todas las camisas al fondo del armario. O aprender a plancharlas más rápidamente...
- No es normal que en mi piso haga 40º. ¡Me voy a desintegrar!
En fin. Que ya todo parecía apuntar a que iba a poder hornear alguna galleta cuando he visto una pelusa y he recordado que... ejem ejem... ya tocaba pasar el aspirador bien pasado... y limpiar de nuevo la cocina... y la habitación... y pasar el polvo...
Total, que otras 3 horas más tarde me he visto acaloradísima pero satisfecha con el estado de limpieza de mi micropiso...
Y entonces he pensado con horror en lo que iba a pasar si me ponía a hornear galletas...
Los manchurros de harina, el polvillo del azúcar glas, las manchas de grasa de la mantequilla, los churretes de glasa...
¡¡Me han entrado sudores fríos!!
En resumen. Que he abandonado la idea y en su lugar he decidido comerme uno de estos cupcakes que me hice el viernes... Y ya haré mañana las galletas...
Por cierto, las estrellas y los corazones que los decoran son comestibles, no es que se me haya ido la olla y los haya decorado con material de manualidades. Los compré aquí y son súper cucos!!
CUPCAKES DE CREMA DE ORUJO
(Receta de Alma, apoyo técnico de su mami... ¡eligiendo el sabor!)
Para el bizcocho
• 115 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
• 120 g de azúcar blanco
• 3 huevos M
• 200 g de harina
• 1 cucharadita y media de levadura Royal
• 60 ml de leche
• 60 ml de crema de orujo
Para el almíbar
• 100 g de azúcar blanco
• 100 ml de agua
• 30 ml de crema de orujo
Para la crema
• 350 g de mantequilla sin sal
• 225g de azúcar
• 4 claras de huevo
• crema de orujo al gusto
Precalentamos el horno a 180º (160º si es con ventilador).
Preparamos la bandeja para cupcakes con 12 cápsulas de papel.
Tamizamos la harina con la levadura química en un bol y reservamos.
Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren y la mezcla se aclare. Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo hasta que se incorporen.
Añadimos la mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que se incorpore.
A continuación, añadimos la leche, mezclada con la crema de orujo, y volvemos a batir. Añadimos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad baja hasta que la mezcla sea homogénea.
Repartimos la mezcla en las cápsulas, sin llenarlas más de 2/3. Horneamos 22-25 minutos o hasta que un palillo salga limpio.
Mientras se hornean los cupcakes, preparamos el almíbar en un cazo, calentando el azúcar con el agua hasta que la mezcla hierva. Retiramos del fuego, incorporamos la crema de orujo y dejamos templar. Nada más sacar los cupcakes del horno, pinchamos su superficie varias veces con un palillo y los pintamos con el almíbar.
Dejamos enfriar los cupcakes en el molde 5 minutos y después pasamos a una rejilla, hasta que se enfríen por completo.
Para preparar la crema ponemos las claras de huevo en bol junto con el azúcar. Calentamos al baño maría hasta que el azúcar se disuelva. No paramos de revolver para que no se queme.
Una vez disuelto el azúcar, pasamos las claras al bol de la batidora y empezamos a montarlas. Tardarán un poquito. Cuando hagan picos blandos, comprobaremos la temperatura del bol. Si está caliente, esperaremos un poquito, batiendo, antes de añadir la mantequilla...
Una vez esté templado el merengue, cambiamos las varillas por la pala y comenzamos a añadir la mantequilla batiendo a velocidad media. La mezcla puede cortarse a la mitad del proceso y parecerá que es un desastre pero... ¡¡¡que no cunda el pánico!!! Al de 7 - 10 minutos se convertirá en la crema más sedosa del mundo mundial. ¡¡Lo importante es no dejar de batir!! Añadimos la crema de orujo al gusto y batimos hasta que se integre.
Pues nada... ¡¡para la próxima ya sé que nunca he de limpiar antes de hacer galletas!!
Mil besos a porrón!!!
Alma





