Querido Papi.
Sé que en cuanto leas este post te vas a pasar una semana sin dormir.
Pero ya te lo he dicho mil veces: cuanto mejores son los cuchillos, menos posibilidades hay de que me corte. Así que nada de preocuparse por mis dedos.
No tiene sentido que tengas insomio pensando en las mil formas en las que me puedo rebanar el pulgar. O el índice... O el meñique... Argh. Bueno, dejémoslo ahí!

Pensaréis que me he vuelto loca.... ¿¿¿qué tendrán que ver unos cupcakes tan cucos con el peligro que mis dedos corren ante un set de cuchillos???

Pues tenéis razón, no tienen nada que ver.
Los cupcakes que véis son los que hice a Tamar cuando fui a Madrid. (Tamar es la novia de mi hermano, Josetxu, destinatario de mis cupcakes de Star Wars).
Por alguna razón me olvidé de publicarlas y cuando las he visto hoy en el escritorio por poco me da un patatús. Así que aquí están. La receta es la de los Cupcakes de rosas.

Ahora sí.
A lo que iba.
Los cuchillos de los que hablo son estos.

WMF España me los ha hecho llegar para que los pruebe y os cuente qué me parecen. (Sí, WMF, la marca alemana ALUCINANTE. Molaaaaaa!).

Pues qué me van a parecer. Maravillosos.
Yo que hasta ahora tenía sólo un cuchillo potroso sin punta que venía con el piso y que no cortaba ni un aguacate, me veo derrepente deseando cortarlo todo: las cebollas, los tomates, la carne, las tartas, los cupcakes...

Sí. Desde que los tengo, parto los cupcakes en dos antes de comérmelos, sólo por el placer de usar los cuchillos!!! jajaja.

Total, que los estrené cortando la cebolla para hacer esta Pasta con bonito del norte.
Ya os conté que Conservas Serrats me envió una pequeña selección de sus productos. Pues yo aproveché la latita de bonito del norte en aceite de oliva para hacer este plato de pasta.
Fui muy feliz porque me olía la casa a Marmitako, uno de los platos estrella de mi Mami.(Mami!! Quiero Marmitako!!)
Ingredientes (para 2 personas):
- 80 g de pasta por persona
- Una lata de bonito del norte en aceite de oliva
- Una lata de tomate troceado
- Media cebolla
- Aceite de oliva
- Albahaca
- Sal y pimienta
Mientras tanto, cocemos la pasta en abundante agua con sal, hasta que esté en su punto. La escurrimos y la ponemos en el plato.
Servimos la salsa por encima y decoramos con albahaca (sintiéndonos Jamie Oliver mientras lo hacemos, eso es lo fundamental).
Y... ¡¡a comer!!

Pues eso es todo por hoy.
Que sepáis que tengo una acumulación de recetas por publicar que no me lo creo ni yo...
Scones de chocolate negro con naranja...
English Muffins...
Alcachofas con jamón...
Rice pudding...
Mini cupcakes de oreo...
...y galletas.
Muchas galletas.
Galletas de corazones, de animales, de flores, con lunares, sin lunares, con rosas, sin rosas...
¡¡¡¡¡¡GALLETAAAAAS!!!!!!! (Queda inaugurada mi nueva obsesión)
Todo aquí. Pronto.
Besos a porrón!!!!
Alma
PD. He descubierto que las ardillas alemanas desayunan a las 9.10 de la mañana. Ayer salí a correr (síiiiii!! ya puedo correr!!!!) y me encontré con un grupo de ardillas reunidas en un claro del parque, desayunando. Mola.












