Hoy he estado reflexionando sobre el impacto que una sola palabra puede tener en nuestras vidas. Un ejemplo:
¿¿Qué pasaría si mi blog, en vez de ser Objetivo: Cupcake Perfecto, no hubiera contenido la palabra "Cupcake??
Aunque pensándolo bien, no sé cuál hubiera sido el resultado, que yo siempre he sido de las de me-sale-un-grano-en-la-punta-de-la-nariz-y/o-la-frente-y/o-la-barbilla-el-día-en-que-tengo-una-cita-y/o-me-van-a-sacar-unas-fotos-y/o-voy-a-una-fiesta.........
O mejor aún. Podría haber sido "Objetivo: Cuarto Perfecto"!!! 22 meses hablando sobre trucos para decorar nuestro cuarto, para ordenar los cachivaches, para darle un toque chic a nuestras estanterías...
¡¡A estas alturas mi cuarto, que no deja de ser mi salón y cocina a la vez (es lo que tiene vivir en 35m2, oiga), sería digno de salir en la revista Vogue!! ¡¡Todo estaría ordenado!! ¡¡En su sitio!! ¡¡No había cosas desordenadas y tiradas de mala manera por el suelo y/o la mesa y/o la encimera y/o las estanterías!! ¡¡Todo tendría su lugar y sería chic y sofisticado!!
O aún incluso mejor.
¡¡¡Podría haber sido "Objetivo: Culo Perfecto"!!!
Sí!!!!!!! Sí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
22 meses haciendo sentadillas, ejercicios de esos que te reafirman el culamen, probando cremas milagrosas, sometiéndome a tratamientos culísticos (esta palabra existe?? creo que no), comiendo sano, bebiendo litros de agua...
¡¡¡A estas alturas mi culo daría envidia hasta a Jennifer López!!!
Pero no.
No...
Tuve que elegir la palabra cupcake. Ayyyyyyyyyyyyyyy ¿¿quién me mandaría??
Si lo pensáis, a estas alturas podría tener el cutis, el cuarto y el culo de una estrella de Hollywood y en su lugar me paso el día luchando con los granitos que me crea el buttercream, intentando ordenar los millones de cachivaches cupcakeros que tengo repartidos por mi cuarto-salón-cocina y tratando de entrar en pantalones que a-Dios-pongo-por-testigo que el año pasado me entraban. Y no, no es que hayan encogido en la lavadora, es que no me pasan de la cadera...
¡¡Y todo es culpa de los cupcakes!!
En resumen: la que podemos liar con una sola palabra!!!
Ahora sí. Vamos con la receta.
Dedicada especialmente a mi señora madre, que tiene un amor al Limoncello que es cosa mala (y al Pedro Ximenez, y al Martini Rojo, y al vino tinto, y al cava,... Bueno. En fin. Ha quedado claro!!!)
La receta está adaptada del último libro de Peggy Porschen, "Baking Boutique" . (Lo sé. Es la cuarta receta que baso en ese libro. Esto empieza a ser obsesivo. ¡¡Me siento como la típica loca-maníaca de peli de terror americana!! Cualquier día me descubro a mí misma pegando recortes de periódico sobre Peggy Porschen por toda la pared de mi cuarto... ¡¡y creando una muñeca con su aspecto a la que hablarle mientras cocino!!).
Tuve que triplicar las cantidades de buttercream que daba Peggy en su libro, que con su receta no me daba para nada!!!
Además incorporé Lemon Curd a porrón entre las capas.
Tarta de Limoncello
(Basada en la del último libro de Peggy Porschen, "Baking Boutique")
Para la masa:
Precalentamos el horno a 170º (yo horneo sin ventilador, con el calor arriba y abajo, a altura media-baja).
Engrasamos 3 moldes para layer cake de 15 cm (o en su defecto, un molde redondo de 15cm de diámetro, aunque el tiempo de horneado se doblará y habremos de cortarlo en tres capas tras hornearlo).
Batimos mantequilla y azúcar hasta que la mezcla se integre. Incorporamos los huevos y la ralladura de limón. Tamizamos la harina con la levadura química y lo añadimos a la mezcla anterior. Batimos hasta que la mezcla sea homogénea. Repartimos la masa entre los tres moldes y horneamos durante 20-25 minutos (45-50 minutos si es un sólo molde) o hasta que un palillo salga limpio.
Mientras se hornea, preparamos el almíbar: ponemos a hervir el agua con el azúcar en un cazo. Dejamos que hierva suavecito hasta que se disuelva el azúcar. Retiramos del fuego y dejamos templar. Añadimos el limoncello.
Sacamos los bizcochos del horno y los dejamos templar unos 10 minutos. A continuación los pinchamos muchas veces con un palillo y los "pintamos" con el almíbar. Finalmente dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla.
Para preparar la crema, batimos mantequilla y icing sugar a velocidad media-alta hasta que la mezcla se integre y se aclare. Incorporamos el lemon curd y seguimos batiendo hasta que se incorpore.
Montamos la tarta: Tras igualar los bizcochos (si ha sido necesario), empezamos colocando el primer bizcocho, encima una capa de crema y otra de lemon curd. Ponemos el siguiente bizcocho y otra capa de crema y lemon curd. Finalmente, cerramos con el tercer bizcocho. Aplicamos una primera capa de crema encima de los lados y la cara superior (una capa fina, para sujetar las migas). Dejamos enfriar en la nevera media horita y luego ya cubrimos bien cubierto con más crema (hay un tutorial perfecto en el libro, en las últimas páginas).
En el próximo post sorteo chachi y las fotos del nuevo local de Alma's Cupcakes!!!! Yupiiiiiiiiiiiiiiii
Mil millones de besos!!!
Alma
¿¿Qué pasaría si mi blog, en vez de ser Objetivo: Cupcake Perfecto, no hubiera contenido la palabra "Cupcake??
Es decir... Por ejemplo... ¿¿Y si hubiera sido "Objetivo: Cutis Perfecto"??
Imaginad: estos casi 22 meses de blog los hubiera pasado probando productos de belleza, tratamientos caseros, novedades cosméticas, jabones milagrosos... ¡Tendría el cutis de una superestrella!
Aunque pensándolo bien, no sé cuál hubiera sido el resultado, que yo siempre he sido de las de me-sale-un-grano-en-la-punta-de-la-nariz-y/o-la-frente-y/o-la-barbilla-el-día-en-que-tengo-una-cita-y/o-me-van-a-sacar-unas-fotos-y/o-voy-a-una-fiesta.........
O mejor aún. Podría haber sido "Objetivo: Cuarto Perfecto"!!! 22 meses hablando sobre trucos para decorar nuestro cuarto, para ordenar los cachivaches, para darle un toque chic a nuestras estanterías...
¡¡A estas alturas mi cuarto, que no deja de ser mi salón y cocina a la vez (es lo que tiene vivir en 35m2, oiga), sería digno de salir en la revista Vogue!! ¡¡Todo estaría ordenado!! ¡¡En su sitio!! ¡¡No había cosas desordenadas y tiradas de mala manera por el suelo y/o la mesa y/o la encimera y/o las estanterías!! ¡¡Todo tendría su lugar y sería chic y sofisticado!!
O aún incluso mejor.
¡¡¡Podría haber sido "Objetivo: Culo Perfecto"!!!
Sí!!!!!!! Sí!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
22 meses haciendo sentadillas, ejercicios de esos que te reafirman el culamen, probando cremas milagrosas, sometiéndome a tratamientos culísticos (esta palabra existe?? creo que no), comiendo sano, bebiendo litros de agua...
¡¡¡A estas alturas mi culo daría envidia hasta a Jennifer López!!!
Pero no.
No...
Tuve que elegir la palabra cupcake. Ayyyyyyyyyyyyyyy ¿¿quién me mandaría??
Si lo pensáis, a estas alturas podría tener el cutis, el cuarto y el culo de una estrella de Hollywood y en su lugar me paso el día luchando con los granitos que me crea el buttercream, intentando ordenar los millones de cachivaches cupcakeros que tengo repartidos por mi cuarto-salón-cocina y tratando de entrar en pantalones que a-Dios-pongo-por-testigo que el año pasado me entraban. Y no, no es que hayan encogido en la lavadora, es que no me pasan de la cadera...
¡¡Y todo es culpa de los cupcakes!!
En resumen: la que podemos liar con una sola palabra!!!
Ahora sí. Vamos con la receta.
Dedicada especialmente a mi señora madre, que tiene un amor al Limoncello que es cosa mala (y al Pedro Ximenez, y al Martini Rojo, y al vino tinto, y al cava,... Bueno. En fin. Ha quedado claro!!!)
Tuve que triplicar las cantidades de buttercream que daba Peggy en su libro, que con su receta no me daba para nada!!!
Además incorporé Lemon Curd a porrón entre las capas.
Tarta de Limoncello
(Basada en la del último libro de Peggy Porschen, "Baking Boutique")
Para la masa:
- 200g mantequilla a temperatura ambiente
- 200g azúcar
- 200g harina
- 2 cucharaditas levadura química
- 4 huevos M
- La ralladura fina de 2 limones
- 150ml agua
- 150ml azúcar
- 50ml limoncello
Para la crema:
- 240g mantequilla a temperatura ambiente
- 240g icing sugar
- 120g de lemon curd (yo lo compré en Carrefour y sé que lo tienen en tiendas de importación, en el supermercado del Corte Inglés, en tiendas de delicatessen...)
- Un poco más de lemon curd para rellenar la tarta
Precalentamos el horno a 170º (yo horneo sin ventilador, con el calor arriba y abajo, a altura media-baja).
Engrasamos 3 moldes para layer cake de 15 cm (o en su defecto, un molde redondo de 15cm de diámetro, aunque el tiempo de horneado se doblará y habremos de cortarlo en tres capas tras hornearlo).
Batimos mantequilla y azúcar hasta que la mezcla se integre. Incorporamos los huevos y la ralladura de limón. Tamizamos la harina con la levadura química y lo añadimos a la mezcla anterior. Batimos hasta que la mezcla sea homogénea. Repartimos la masa entre los tres moldes y horneamos durante 20-25 minutos (45-50 minutos si es un sólo molde) o hasta que un palillo salga limpio.
Mientras se hornea, preparamos el almíbar: ponemos a hervir el agua con el azúcar en un cazo. Dejamos que hierva suavecito hasta que se disuelva el azúcar. Retiramos del fuego y dejamos templar. Añadimos el limoncello.
Sacamos los bizcochos del horno y los dejamos templar unos 10 minutos. A continuación los pinchamos muchas veces con un palillo y los "pintamos" con el almíbar. Finalmente dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla.
Para preparar la crema, batimos mantequilla y icing sugar a velocidad media-alta hasta que la mezcla se integre y se aclare. Incorporamos el lemon curd y seguimos batiendo hasta que se incorpore.
Montamos la tarta: Tras igualar los bizcochos (si ha sido necesario), empezamos colocando el primer bizcocho, encima una capa de crema y otra de lemon curd. Ponemos el siguiente bizcocho y otra capa de crema y lemon curd. Finalmente, cerramos con el tercer bizcocho. Aplicamos una primera capa de crema encima de los lados y la cara superior (una capa fina, para sujetar las migas). Dejamos enfriar en la nevera media horita y luego ya cubrimos bien cubierto con más crema (hay un tutorial perfecto en el libro, en las últimas páginas).
En el próximo post sorteo chachi y las fotos del nuevo local de Alma's Cupcakes!!!! Yupiiiiiiiiiiiiiiii
Mil millones de besos!!!
Alma











































